
A partir de este nivel de profundidad en el análisis, se plantea la posibilidad de un diálogo mental. Para que haya un diálogo es preciso, de antemano, dos dispuestos a conversar. El prerrequisito básico es considerar al rival dotado de la capacidad necesaria para acompañarnos en este viaje, en este duelo mental. Volviendo al ejemplo anterior, el del nivel cero, no tendría ningún sentido interrogarse sobre lo que piensa que tenemos, cuando en realidad de lo que está pendiente es de sus cartas y cómo encajan en las comunitarias.
Otra vez en el pase en el que se enfrentaban A y K de trébol y 7 de trébol y 7 de diamantes. Detengamos la imagen en el momento que cae el river:
A de picas, 3 de diamantes, K de corazones y J y 10 de diamantes
Estamos parados en el momento que le toca jugar al portador de AK, quien sabiamente chequea.
¿Qué sucedería ahora, si 77 en lugar de pasar hiciera una apuesta de consideración? Ambos tenían muchas fichas al comenzar el pase, así que esa apuesta significará el doble de lo que hay en el pozo hasta el momento.











Leave a Comment Here's Your Chance to Be Heard!