Como las cartas rivales permanecen ocultas y no está permitido ver si tenemos que valernos de él -que por otro lado es el único que las conoce- para desentrañarlas. Hay que meterse dentro de su cabeza para saber qué piensa.
Niveles
La cabeza de un jugador trabaja en distintas capas que se disponen ( hojas de una cebolla. A estas capas las llamaremos “niveles de anticipación”. El nivel cero de anticipación es el de preocuparse única- tiente por sus cartas. Por eso es cero, porque no anticipa nada.
Es en el nivel uno donde surge el primer interrogante: ¿cuáles son las titas de mi rival?
Da la casualidad que el rival en cuestión también juega la mano y piensa. Quiere saber exactamente lo mismo: qué cartas tenemos. A esto se lo denomina “primer nivel de pensamiento”. Por lo menos en esta primera capa superficial de reflexiones debería estar cualquier jugador cuan do es su turno y medita. Sin embargo, muchos ni siquiera están dispuestos a este primer nivel.



