
En la ronda final de apuestas, con ese 10 y jugando primero, prefirió pasar. A las posibilidades, un poco pesimistas, que se le habían ocurrido que su rival podía tener, tuvo que agregar ahora, las muy realistas, escalera y color.
Queda claro que no está interesado en saber cuáles son las cartas de ese individuo que manda y manda. A él lo único que le importa son sus cartas y nada más. Ha jugado la mano en un nivel de profundidad cero, apelando exclusivamente al valor de sus cartas. Ceñirse de ese modo, equivale a un nivel nulo. Cerró los ojos, apretó las mandíbulas y defendió su pareja de sietes.
El póker, para él, es estrictamente un juego de cartones: los que posee entre sus dedos.
- Nivel uno
Este jugador pensó en sus cartas cuando mx5. Con AK combinadas que ría hacer valer el poder de sus cartas y afinar el paño a sólo uno o dos rivales con que enfrentarse. AK no se siente a sus anchas en pases múltiples.
Habiendo espejado el par doble máximo de la mesa, simplemente hizo una apuesta de valor: el 100% del valor del pozo.
Tras la jota del turn siguió firme, pero bajando un poco las revoluciones. Al apostar un 60% de lo que había en el pozo, le puso en contra las chances si iba al color o la escalera, manteniendo, además, el monto total en niveles manejables.
También meditó acerca de cuáles podían ser las cartas del rival. Consideró entre las posibles que tuviera ya la escalera con 010 o un set de jotas. De reyes más difícil, porque lo habría revirado pre flop.
En la ronda final de apuestas, con ese 10 y jugando primero, prefirió pasar. A las posibilidades, un poco pesimistas, que se le habían ocurrido que su rival podía tener, tuvo que agregar ahora, las muy realistas, escalera y color.



